Introducción

Contratar personas con discapacidad no solo refleja un compromiso ético y social, sino que también ofrece importantes ventajas fiscales para las empresas. En este blog explicaremos de forma clara y cercana los beneficios vigentes, cómo aplicarlos y por qué valen la pena.


Estímulos Fiscales Principales

1. Deducción del 25 % del salario pagado

Según el Artículo 186 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR), tanto personas físicas como morales pueden deducir el 25 % del salario efectivamente pagado a trabajadores con discapacidad motriz (que requieren prótesis, muletas o silla de ruedas), discapacidad mental, auditiva o de lenguaje (con afectación del 80 % o más), o que sean invidentes.
Este estímulo es válido siempre que se cuente con el certificado de discapacidad emitido por el IMSS y se cumpla con las obligaciones del artículo 15 de la Ley del Seguro Social.

2. Deducción al 100 % por adaptaciones en instalaciones

El Artículo 34, fracción XII de la LISR permite deducir al 100 % las adaptaciones o mejoras al activo fijo que faciliten el acceso y uso de las instalaciones para personas con discapacidad.
Este estímulo está disponible para cualquier contribuyente, sin necesidad de realizar trámites adicionales ni contar con certificado del IMSS.

3. Puntos extra en licitaciones públicas

De acuerdo con el Artículo 14, segundo párrafo de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, las empresas que comprueben que al menos el 5 % de su personal son trabajadores con discapacidad con más de seis meses de antigüedad, reciben puntos adicionales en procesos de adjudicación por evaluación de puntos.


Procedimiento para Acceder a los Estímulos Fiscales

  1. Contratar a la persona con discapacidad.
  2. Registrar al empleado en el IMSS.
  3. Solicitar y obtener el certificado de discapacidad en el IMSS.
  4. Aplicar el estímulo fiscal correspondiente (ISR o adaptaciones).

Para el certificado de discapacidad, el empleador o representante puede iniciar el trámite, y posteriormente el trabajador acudirá a valoración médica. Se requiere: solicitud oficial, identificación (credencial de elector, pasaporte, cédula profesional, entre otros), comprobante de alta en IMSS (AFIL-02 o comprobante de cuotas), y acudir a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) del trabajador. El resultado se entrega al patrón en el servicio de Salud en el Trabajo de la UMF correspondiente.


¿Por Qué Aprovechar Estos Beneficios?

  • Ahorro fiscal directo sobre salarios y adaptaciones.
  • Cumplimiento normativo e impulso a la inclusión laboral.
  • Mejor posicionamiento en licitaciones públicas.
  • Reconocimiento social como empresa responsable y diversa.

Llamados a la Acción (CTA)

  • ¿Te gustaría aplicar estos beneficios en tu negocio? Contáctanos para ayudarte con la contratación y los trámites del IMSS.
  • ¿Necesitas adecuar tus instalaciones? Permítenos asesorarte con diseños accesibles y fiscalmente eficientes.

Conclusión

Contratar personas con discapacidad es una decisión inteligente: fortalece tu negocio y promueve un entorno laboral más inclusivo. Aprovechar los estímulos fiscales vigentes no solo mejora tu rentabilidad inmediata, también genera un impacto positivo y duradero.